Barrancuda Paintball

No fue el mejor día para ir a jugar a lanzar balas, pero al ya estar comprometida, me encontraba obligada a ir.
Un poco de cerveza, otro poco de vodka y algunos golpeados de tequila logró dejarme en deplorables condiciones y con un marcado dolor de cabeza la día siguiente.
Logré levantarme a las 9.30 am, con mareos y condenada a limpiar ciertos objetos que se habían ensuciado (mejor no mencionar las razones). Después de un largo baño, partimos con mis sisters a la casa del Carlos y luego al departamento del organizador del paseo. Tras comprar botellas de agua y todos listos, partimos hacia la carretera. Nos fuimos por Vespucio, debiéndonos encontrar en Vespucio con la Ruta Sur con el resto del grupo. Al no tener donde detenernos, seguimos camino hasta llegar a una Shell, que se encontraba en la entrada del barrancón.
Gracias a Dios una de las tripulantes sabía el camino para llegar a “Barracuda Paintball” pues era levemente dificultoso llegar.
Se encotraba otro grupo jugando, los organizadores y bueno.... nosotros, indicando efectivamente que la demanda del paintball es escasa, por lo emnos en esta época.
Ellos nos facilitaron todo el equipo. El traje me recordó aquellas clases de internado de bovino, un sexy overall, que incluía una pechera para las mujeres, una máscara, guantes y la pistola con 100 balines de pintura. Al tener los equipos armados, nos explicaron en que consistía el juego y todas las reglas. Al no sentirme muy bien, no corrí mucho, pero si logré matar a la vero en una partida, y en 2 salí invicta. No terminé con moretones por el golpe, a diferencia del Carlos, la Lolo y rodrigo, que se llevaron sus recuerdos en las piernas y el pecho.
En el ultimo juego, donde no existían equipo, sino “sálvese quien pueda!, “todos contra todos”. Morí a los dos minutos, pero ya me encontraba cansada, por lo que no me molesté.
Al término, nos ofrecieron ir a la casa de la Pancha (la chica xtreme”), pero nadie se notó animado y prefería tomar una laarga siesta para reponerme luego de una alcohólica noche y una tarde de lucha.
Estuvo entretenida la partida, pero no me volvería adicta, muy largo el viaje, y existen jugos más adrenalínicos. Se vuelve a repetir en no menos de 6 meses.
En la noche, con Carlos fuimos a dar apoyo al Cruce en el patio Bellavista. No fue muy profesional la tocata, pero estuvo entretenida y tranquila, y lo mejor de todo que era con entrada liberada y no exigían consumo mínimo. Yo me tomé un sencillo jugo de damasco, y el Carlos u trago cabezón, el cual preferí no degustar.
El fomingo, tuve una mañana de bike en el cerro, y luego una tarde relajada viendo películas japonesas.
Creo que necesito comenzar mi tesis, aún no me hago la idea que luego voy a tener un horario flexible y no tendré que estudiar o hacer trabajos bajo presión, a excepción cuando llegue la fecha del examen de grado y la defensa de tesis, pero eso ya es para el próximo año.
Pero no voy a dejar pasar los próximos panoramas que en un futuro no muy lejano vamos a realizar… Nos vemos en el Karting!!

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